El voto fusil

Jairo Libreros • 24.06.2026

• El voto fusil durante el ciclo electoral de 2026 fue una realidad inocultable, porque se documentó en informes especiales, pronunciamientos de las misiones electorales y declaraciones de autoridades públicas locales (ver, Referencias).

• Algunos actores y analistas —no incluyo al medio de comunicación citado— en diferentes foros y redes sociales descalifican el concepto de voto fusil como una estrategia de marketing político perverso para afectar la legitimidad de algunos partidos y movimientos políticos.

• Tengo la impresión —ojalá me equivoque—, que una minoría de esos “algunos actores y analistas” que rechazan el concepto les preocupa más el titulo de “voto fusil” y sus repercusiones en el debate político como categoría social, que el impacto real como problema de política pública en términos políticos, electorales y humanitarios que produce en los territorios, por marginal que este pueda llegar a ser.

• En algunos territorios era evidente un clima de paz mafiosa orquestada por estructuras criminales para distorsionar la voluntad electoral de los ciudadanos en las urnas.

• La evidencia empírica recogida en este ciclo electoral 2025/2026 se materializa en actos de instrumentalización del certificado electoral por parte de las estructuras criminales. Ese certificado era una segunda cédula de ciudadanía, que le acarreaba a quien no la portará sanciones económicas y restricciones de movilidad.

• Igualmente, se publicaron manuales o códigos de convivencia para orientar la votación, vulneración del voto secreto, burocracia del terror —uso de panfletos y mensajes de texto—, así como la exigencia de fotografías del tarjetón marcado en tiempo real.

• Y ese voto fusil fue efectivo no solo por el control territorial ejercido por las estructuras criminales, sino de manera especial por el control social e impunidad que alcanzaron las estructuras criminales en medio de la paz total.

• El voto fusil es una deriva autoritaria del fracaso de la paz total.

• Las disidencias de las FARC y el ELN intervinieron directamente en las restricciones y permisos de movilidad se presentaron en zonas rurales de los departamentos de Caquetá y Cauca; en la vulneración del secreto del voto en las urnas en Guapí y en López de Micay, Cauca; y en la orientación explícita del voto en Cartagena del Chairá, Caqueta, y en los departamentos de Tolima, Antioquia y Huila.

• El fenómeno del voto fusil alteró los resultados electorales en los sectores donde se identificó su operación.

• El vacío consiste en dimensionar su alcance y el porcentaje de distorsión electoral.

• Esos datos demandan un trabajo de campo mayor, que difícilmente se podrá realizar si esas estructuras criminales siguen ejerciendo su actividades ilegales con la libertad que les entregó la paz total del gobierno del cambio.

En conclusión, algunos medios de comunicación registran el “voto fusil” como un eje de confrontación discursiva entre candidatos, y algunos informes de veeduría e institucionales proporcionan la evidencia fáctica de las presiones territoriales que sustentan dicha discusión.

Referencias

• El concepto de “voto fusil” aparece en diferentes fuentes, y se puede definir como una categoría de denuncia política electoral utilizada durante las jornadas electorales como un fenómeno de coacción territorial.

• Con otros nombres —presión electoral violenta, delictiva o criminal, entre otros ejercicios de definición—, ya se había identificado el fenómeno del voto fusil, por lo menos desde las elecciones territoriales de 2023. En los debates de Hora20 de Caracol Radio de ese año lo analicé, así:

Inscripción de candidatos y encuesta Invamer, ¿cómo pintan las elecciones?

El arranque de las regionales y la baraja en el Valle del Cauca

Violencia y delitos electorales

Cuando escribía esta entrada —en este ejercicio apasionante de echar globo político—, para el debate posbalotaje, tenía estas fuentes estudiadas a la mano:

La clase popular con la que ganó la elección De la Espriella

Sin chances en el escrutinio, el Pacto traza su oposición a De La Espriella

Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, ICP. (2026). Votar con miedo: señales de interferencia y coerción criminal en las elecciones 2026. Hallazgos de la Veeduría Entorno Electoral, análisis estadístico electoral de Congreso y monitoreo de fuentes abiertas. ICP:

https://icpcolombia.org/wp-content/uploads/2026/05/Votar-con-miedo.-Senales-de-interferencia-y-coercion-criminal-en-las-elecciones-2026.pdf

Votar bajo presión de grupos armados ilegales

Defensoría del Pueblo. (2025). Alerta Temprana Electoral 013 de 2025:

https://www.defensoria.gov.co/documents/20123/3456921/AT+N°+013-2025.pdf/dc414a76-5025-0c17-f531-96f9397e5a99?t=1759858645200

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